Santiago del Estero elige Gobernador
Desde el partido se considera que estamos próximos a lograr un "resultado histórico", según palabras del candidato Aldo Bravo, ya que se toman en cuenta las posibilidades reales brindadas por el Sistema proporcional D'Hont, así como también un redescubrimiento de la destacada alternativa política que pasó a constituir el Socialismo para la sociedad santiagueña, acentuada en la actual contienda electoral. El sistema D'Hont funciona de la siguiente manera: tras contar todos los sufragios se toma el total de votos recibidos por cada lista y se los divide entre uno y hasta alcanzar el numero de bancas a cubrir, (en Santiago se cubren cuarenta bancas); luego se ordenan los resultados de las divisiones de mayor a menor y se le asignan a cada uno de esos resultados una banca hasta agotarlas.
La posición real del PS en Santiago del Estero consiste en reconocer, en estos momentos, el nivel de factibilidad de ingreso en la Legislatura Provincial; y es fundamental dejar esta postura en claro, frente al escepticismo generalizado en vastos sectores de nuestra sociedad de predecir un triunfo inusitado y avasallante por parte del oficialismo. En palabras de nuestro candidato a gobernador: "¿Por qué dejarlo para mañana?" Si, compañeros, se trata efectivamente de cambiar cinco décadas de historia, costumbres y prácticas políticas clientelares impuestas por el juarismo hasta hace cuatro años; lo único que cambiaron fueron los nombres. Nos costará mucho tiempo tal vez, acceder al aparato estatal, pero como dice un verso conocido en la provincia: "De a uno se junta el mistol"... el tiempo para empezar a trabajar por el cambio es ahora.
La estrategia del oficialismo ha reunido diversos elementos, desde la invasión publicitaria tanto en los medios radiales como televisivos, pasando por el exagerado "empapelado" de la ciudad con avisos de su campaña, hasta la proliferación desmesurada de locales partidarios; todo ello sin mencionar la inauguración de una plaza y de la llamada "terminal de ómnibus más sofisticada del norte argentino", exactamente setenta y dos horas antes de los comicios; ejerciendo un declarado proselitismo sin precedentes.
Los escasos recursos económicos con que cuenta el PS en la provincia (ya que el Partido no acepta la "colaboración" de empresas de ninguna clase para financiar sus actividades), sin embargo, fueron racionalizadas de forma tal que nuestras propuestas (que se expondrán en lo sucesivo), estén al alcance de la mayor cantidad de ciudadanos posibles.
Los integrantes de la Juventud Socialista de Santiago del Estero tuvimos la experiencia de presentar, en este período, la alternativa del Socialismo de manera individual y personalizada, encontrándonos con diversas reacciones por parte de los electores, en su mayoría muy satisfactorias; siendo ésta una de las razones que generó importantes expectativa positivas para los comicios del 30 de Noviembre.
Locro en Tucumán por el 9 de Julio
Reunirnos en Tucumán, con compañeros y compañeras de todo el país, para festejar nuestra Independencia es ya una tradición del Partido Socialista. Al último encuentro asistimos 10 personas de Santiago del Estero (6 de Juventud). El evento tuvo en total aproximadamente 300 participantes.En Tucumán nos recibieron con los brazos abiertos, nos sentimos muy cómodos y colaboramos en la tarea de servir a los comensales.
Escuela de Formación Política
El Partido Socialista surgió en nuestro país viendo a la formación como herramienta de transformación social. A través de la educación las personas logran ser concientes de su propio papel y se vuelven políticamente activas.
Para que nuestra participación sea realmente un hecho transformador, los jóvenes debemos asumir como tarea prioritaria nuestra educación y formación. En este sentido, la Escuela Nacional de Formación del PS es el órgano de nuestro Partido que se encarga de proporcionarnos espacios e instancias de formación, análisis y debate. Los cursos que dicta la escuela se publicitan en la página oficial del PS.
HISTORIA ARGENTINA
1º Encuentro: La Historia Argentina a principios del siglo XX. Participación ciudadana y modelo agroexportador.
2º Encuentro: Democracia y Golpes de Estado.
3º Encuentro: Historia y Memoria: La Argentina y el debate de su historia reciente.
INTRODUCIÓN AL ESTUDIO DE LA REALIDAD POLÍTICA
1º Encuentro: Estado y Sociedad.
2º Encuentro: Democracia y sistemas de representación política.
3º Encuentro: Partidos Políticos y Organizaciones Sociales.
INTRODUCIÓN AL ESTUDIO DE LA ECONOMÍA
1º Encuentro: Teorías Económicas Modernas.
2º Encuentro: Estructura de la Economía Argentina.
3º Encuentro: Cuentas Nacionales y Sector Publico.
Las edades del Socialismo en Latinoamérica y los desafíos actuales
El nombre “Socialismo” es una palabra que, como democracia, posee por un lado un alto prestigio y por el otro un uso recurrente, cuando no superficial e irresponsable. Ríos de tintas han regado las arenas de la teoría política; sin embargo, perduran las dificultades sobre la posibilidad de construir una definición global que, mas allá de sus matices, contemple su esencia.
Hecha esta advertencia, tal vez la mejor manera de explorar una conceptualización haya que buscarla siguiendo criterios gramaticales, acaso es un verbo: COMPARTIR. O acaso es un pronombre: NOSOTROS.
¿Porqué no un reino sin otro trono que el de la noble igualdad? ¿O quizás la fuerza motriz del cambio generada por la tensión dialéctica entre la realidad y la utopía?
Por lo pronto, podemos afirmar a priori que el socialismo comprende un conjunto complejo de ideas respecto al hombre, a la sociedad, al Estado y al mundo.
Del mismo modo, la referencia a estos cuatro objetos podrían servir para esbozar una definición negativa en la medida que el socialismo es la antítesis del individualismo y las relaciones de dominación en todas sus formas.
En términos generales, lo que se planteará aquí es que el socialismo latinoamericano mostró una evolución que acompaña a la dinámica de la cultura política en la región y, pese a sus matices, podemos abstraerlo como un todo al efecto del presente análisis.
En este proceso vamos a distinguir tres etapas bien diferenciadas: una edad infantil, una edad adolescente y una edad adulta.
Desde el punto de vista lógico, estas fases constituyen tipos puros o categorías genéricas que no implican una relación de identidad con la realidad. Tampoco deben ser entendidos como estadios de una evolución cronológica en la que una etapa conlleve necesariamente a la otra.
Empíricamente, las aproximaciones a estas tipologías pueden presentarse conjuntamente en un mismo periodo de tiempo pero en diferentes actores políticos (léase partidos, líderes, movimientos sociales).
El socialismo en su edad infantil se imbrica con el populismo. Cabe aclarar que el populismo no es en sí mismo una ideología de derecha o izquierda en términos tradicionales sino que más bien es “una forma de construcción de poder”. En esta forma de entender la política, por un lado late aun la concepción de una sociedad jerárquica (rasgo característico de ideologías de derecha); pero por el otro, el populismo se acerca a la izquierda cuando adquiere un talante incluyente y abre los espacios de participación de sectores antes marginados e incorpora grandes masas de explotados a la vida económica.
Entiéndase bien, lejos de diabolizar al populismo (como pretendieron hacer las oligarquías al verse amenazados sus privilegios de clase en defensa de una estratificación señoril y caballeresca, o como pretendieron las metrópolis cada vez que cuestionaron el orden neocolonial) una crítica seria solo se construye a partir del repudio de las prácticas autoritarias y verticalistas no superadas aún.
En este sentido, la imbricación de las ideas de izquierda con el populismo corresponde a la etapa infantil del socialismo, pues, si bien comienza un momento de liberación, éste es incipiente e inconcluso. Todavía no se concibe una sociedad de hombres y mujeres genuinamente libres e iguales. Asimismo, este socialismo, próximo al populismo, es vulnerable a una patología social como lo es el paternalismo.
Por lo tanto se hace necesario recurrir a las enseñanzas de Aristóteles que diferencia tres tipos de poderes: el del amo sobre el esclavo (en beneficio del amo), el del padre sobre el hijo (en beneficio del hijo) y el político (aquel que se ejerce en beneficio de todos). Los dos primeros dan lugar a malformaciones políticas: el poder despótico (del griego despotes que significa esclavo) y el paternalismo. En este último el líder populista actúa las veces como la figura de padre y exige lealtades de los gobernados en tanto se conciben como hijos más que ciudadanos. De igual forma, habrá que ver también cuando las lealtades son ideológicas, cuándo personales y cuándo presupuestarias.
En suma, el populismo no es un régimen despótico pero tampoco es auténticamente democrático; es mas: donde hay prácticas paternalistas aun no existe poder político propiamente dicho.
La segunda faz del socialismo corresponde a su edad adolescente, pues “adolece” de la adecuación de los medios a la nobleza de los fines que aspira. Ante el desprecio radical a la injusticia, la reacción es una actitud violenta. En ese momento se aborta la posibilidad de pensarlo como alternativa a nuestros tiempos.
Empero, en su faz adolescente, el socialismo necesita ser reivindicado no por sus medios (deplorables para nuestros tiempos) sino por resistencia a la opresión, por su rechazo radical al orden injusto, por sus tareas de concientización y el coraje puesto en la lucha por la construcción de un mundo mejor. Es así como rescatamos para nuestros tiempos la figura de Ernesto Guevara o Camilo Torres.
La tercera etapa, la adultez, es la que abre las puertas a la construcción de un “Socialismo del siglo XXI”. Su característica principal es la afirmación de los mecanismos democráticos: que implica la madurez de la propuesta como resultado de la subsunción de diversas tradiciones. Es el socialismo de la democracia y los derechos humanos, que se nutre de las conquistas históricas del liberalismo que promovió la limitación el poder del príncipe y la conciencia de los derechos civiles y políticos. Empero, el socialismo lo ha superado en la medida que ha puesto énfasis en la necesidad de una materialización plena y ampliada a todas las esferas de la sociedad. En efecto, aquellas conquistas aparecen ya no como un maquillaje de la explotación o privilegios de unos pocos sino como una exigencia de la dignidad humana.
Algo semejante sucede con el respeto del Estado de Derecho, que comporta una apuesta por el marco legal de la lucha y ejercicio del poder político.
En un momento dado, el socialismo ha subsumido también las enseñanzas de Gandhi que hizo una “revolución de la revolución” al desconectarla de todas connotaciones violentas, erróneamente atribuidas a aquella palabra. Es que la revolución del socialismo en su edad adulta es la revolución de la no violencia como instrumento de cambio radical. Por lo tanto, su desafío consiste en saber cómo llegar a la ciudad del Che con la hoja de ruta del Mahatma.
El nuevo socialismo no trata de destruir el Estado sino construir uno nuevo. Un Estado de ciudadanos y no de rebaños o clientes. De participación y no de delegación. La lucha ya no es por una sociedad sino por una comunidad.
El énfasis en la cooperación rompe con la lógica del utilitarismo cultivada bajo cierta antropología pesimista que conduce inevitablemente a la desolación.
Además el socialismo, llegado a su madurez, recepta las luchas históricas de la clase obrera, del feminismo, de los grupos ecológicos, de estudiantes, de la juventud del ‘68. Pero su sujeto ya no es una clase sino de sujetos con distintas identidades pero comprometidas en un proyecto colectivo, consciente que la libertad positiva tiene como condición la participación, es decir, la aparición en el espacio público.
A la luz de nuestros tiempos quedó anacrónico aquello de “la clase en sí y la clase para sí”. Y eso a pesar de la existencia de una sociedad de clase y de permanente lucha de clase, cuya persistencia estará garantizada en la medida que existan los actuales niveles de asimetrías. Es que un proyecto político-social sólo es válido en tanto que diseñe y edifique un hogar que pueda dar cobijo a todos.
Igualmente anacrónica resulta el aferramiento al concepto clásico de partido político, más próximo a los paradigmas del siglo XIX que los precisa la entrante centuria. Máxime, cuando los mismos se hayan en una crisis de representatividad (aspecto sociológico) pese a tener el monopolio de la representación en el Estado (aspecto jurídico). Quizás, la crisis no es de tal o cual partido sino de la institución en sí.
En este sentido, nuestros tiempos exigen pensar nuevas formas de institucionalización, que sean innovadoras y complementarias a los partidos que, lejos de eliminarlo, lo que agravaría la apolitización y con ello la deshumanización del hombre, hay que diversificar canales de participación. De tal forma que la complementación perfeccione al partido adaptándolo a los nuevos tiempos.
También, el socialismo del siglo XIX debe ser el socialismo de la Paz Social, entendida como con-cordia (corazón unido), construida sobre los cimentos del “consenso fundamental” es decir la voluntad de vivir y seguir viviendo juntos: elemento indispensable de toda comunidad política. Lo que no implica inmovilismo porque el socialismo es en esencia conflicto, movimiento y pluralismo. Por lo tanto no teme las contradicciones sino que se enriquece de la diversidad.
Ahora bien, si el socialismo necesita para su aplicación una adecuación temporal y espacial, ello no implica la admisión de artilugios que aborten su esencia, lo que lo hace ser lo que es y no otra cosa.
Esta esencia del socialismo es el amor por la igualdad, la libertad y la solidaridad, lo que implica un rechazo frontal, sin disimulo, ni calculo pragmático al capitalismo y al imperialismo. Además, esta oposición solo será genuina si se da tanto en la dimensión agonal como arquitectónica de la política. De lo contrario, es complicidad o etiqueta vacía.
La solidaridad y la igualdad son valores de los más altos del obrar político que nadie mínimamente razonable podría cuestionar. Ahora bien, ¿Cuáles son las vías para alcanzar los mayores niveles de equidad? La historia enseña que hay “caminos bloqueados” que no nos sacan del laberinto: uno de ellos es haber pretendido alcanzar la igualdad poniendo todos los medios de producción bajo propiedad del estado, lo cual no significó el advenimiento del socialismo sino más bien la instauración de una especie de “capitalismo de estado”.
Como el feminismo, el indigenismo es otra de las tradiciones que ha nutrido al socialismo. Lo cual reviste una importancia especial ya que es uno de los legados más importantes que hizo Latinoamérica. Sin embargo debe ser interpretado correctamente: es compatible con el socialismo en la medida en que implique el repudio a la marginación y exclusión de los grupos originarios. Pero no cuando plantea revanchismos o la destrucción de una desigualdad para instauran una nueva.
Para terminar; como se expresó mas arriba, creo en que los retos del socialismo del nuevo milenio son aquellos relacionados con la construcción de un nuevo sujeto político auténtico, no direccionado ni enajenado, sino autónomo. La apertura hacia nuevas formas de organización y participación, es una de las materias pendientes. Sólo a partir de estos planteos podremos hallar el camino que nos abstraiga de este laberinto Bobbiano en el que nos introdujo la civilización.
Segundo Congreso Nacional Ordinario del Partido Socialista
En esta oportunidad el encuentro tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires los días 7 y 8 de Marzo, su lema era ¨Sin igualdad no hay libertad¨ y contó con la participación de 600 delegados titulares y 1.000 delegados fraternales de todo el país.

La comitiva oficial de Santiago del Estero estaba compuesta por 8 personas (elegidas en el ultimo congreso provincial), entre las que nos encontrábamos 2 miembros de la Juventud Socialista Santiago del Estero (Andrea Peralta Carol y Alejandro Leguizamón). También, en calidad de delegado fraternal, estuvo presente el compañero Eliseo Moran.
Luego de las acreditaciones correspondientes, se eligieron las personas que integrarían la Mesa Directiva (órgano que preside el evento). Y a continuación se sometió a votación la aprobación del Informe General de Comité Ejecutivo y el Informe del Grupo Parlamentario.
El paso siguiente fue abrir un plenario donde todos los participantes podían expresarse sobre el/los tema/s que se propusieran. El nivel de los oradores fue muy alto y en general la experiencia del congreso muy rica. Personalmente me sorprendieron los discursos de algunos compañeros/as que, con diferentes estilos, nos trasmitieron muchas enseñazas y energía para seguir luchado por una sociedad mejor.
Todas las delegaciones tuvieron derecho a elevar Proposiciones al Congreso. Desde nuestra provincia remitimos 2 (las cuales se pueden ver en la pagina oficial del partido: http://www.partidosocialista.com.ar/).
Uno de estos documentos es una iniciativa de la Juventud para darle vida al Capítulo IV de nuestra Carta Orgánica, lo que implica avanzar en la institucionalización de la Juventud a nivel Nacional para que ésta pueda cumplir mejor con sus obligaciones (esta proposición quedó a consideración del Comité Ejecutivo Nacional).
El congreso se cerró momentos después de finalizados los discursos del compañero Hermes Binner y de nuestro Presidente del PS, Ruben Giustiniani. Ambos destacaron el crecimiento del Socialismo en los últimos años y resaltaron la necesidad de avanzar en la construcción de un partido fuerte, moderno e independiente que se presente como una alternativa política real y sea el motor en la construcción de una sociedad más justa.
(para más información: http://www.partidosocialista.com.ar/prensapartido/sprensa37.htm)
XIX Campamento de la Juventud Socialista
Fuimos con las expectativas de encontrarnos con un espacio de formación política, integración grupal y desarrollo humano las cuales, desde el sentido grupal pudimos satisfacer ampliamente.
El encuentro estuvo dividido principalmente entre dos ejes fundamentales: formación política por un lado, y la combinación de actividades solidarias y turísticas, por otro.
El primero de los planos estuvo estructurado a través de talleres (que a la vez propiciaban la interacción de los oyentes) acerca de diferentes temas de interés de la juventud. Entre los mas importantes se encontraron:
- Herramientas participativas: la Formación como elemento de construcción de nuestro Partido;
- la confección de un Programa Nacional Joven de la Juventud Socialista, taller en el que se dividieron subgrupos de charlas-debate, de acuerdo a los diferentes aspectos de incidencia de los proyectos juveniles del Partido Socialista de Rosario, como Salud, Educación, Cultura, Derechos Humanos, Participación, etc.;
- Diversidad Sexual, en el que se debatieron temas relativos a la inclusión de las minorías homosexuales y las problemáticas de género;
- Cambio Climático y Medio Ambiente, que estuvo a cargo del Director Político de Greenpeace en Argentina, Juan Carlos Villalonga. Con el pudimos establecer una conversación privada a fin de organizar actividades conjuntas;
- Desarrollo Local, instancia que nos brindó herramientas útiles para reflexionar acerca de una posible activación de la economía a través del fomento de microemprendimientos, especialmente en zonas rurales.
Al finalizar este último taller tuvimos la oportunidad de asistir a la presentación de la ONG ADER (Agencia de Desarrollo Rural), encargada de asistencia técnica en Desarrollo Local y Sustentable. Actualmente trabaja en la zona Norte de Santa Fe y parte de Santiago del Estero, y este aspecto que nos afecta directamente por tratarse de nuestra provincia, entablamos contacto para la realización de futuros trabajos conjuntos en la zona de Cuadrado en esta región.
Otro tipo de talleres incluyeron temáticas como La situación de las Islas Malvinas y La historia y la actualidad de nuestro país.
Respecto del eje que incluía actividades solidarias, el grupo brindó su colaboración (junto a otras delegaciones también) en la tarea de pintar tres escuelas de la localidad de Romang, dos de ellas ubicadas en la zona urbana y la tercera en la rural.
Nuestra tarea específicamente se circunscribió a la Escuela Especial Nº 1410 “Concordia”, en una mañana en la que no solo compartimos el trabajo sino también la solidaridad, la interacción dinámica y el respeto mutuo entre los jóvenes.
Camino a las escuelas por la calle central de Romang

En plena labor...
Trabajo terminado

En lo que se refirió a actividad turística pudimos recorrer las diferentes industrias de la localidad, entre ellas una Fundición de Hierro Gris y Nodular, la Arrocera Susarelli y un Astillero de la zona. En esta excursión dialogamos con los dueños y los trabajadores, no solo acerca del funcionamiento interno de las empresas sino también de las políticas públicas necesarias para su correcto funcionamiento.
Entrada de la arrocera Susarelli (arriba), y silos de almacenamiento de arroz (abajo).


Producción final de Arroz Susarelli
Llenado de los moldes con el hierro fundido para llenar las piezas
Por: Andrea Peralta Carol
